Breve pero contundente clasificación - 2º parte
Soy bien consciente de que estaban esperando con ansias esta segunda parte, y aunque por lo general mi intención sería defraudarlos, haré una excepción y continuaré con el artículo. Básicamente porque es domingo y falta para que empiecen Los Simpsons.
Resumiendo, habíamos quedado en que los HIJOS DE PUTA siempre, irremisiblemente, van a tratar de joderte la paciencia. Una de las maneras de vulnerarlos sería agarrar un encendedor y un desodorante en aerosol, imprivisar un lanzallamas y quemarlos vivos. Otra sería regalarles un rompecabezas, pero es más caro.
Arma de destrucción masiva de HIJOS DE PUTA.
Otro de sus puntos débiles vendría a ser el hecho de que, al ser HIJOS DE PUTA, y que no hay nada que se pueda hacer al respecto en este punto, carecen de cualquier tipo de consideración hacia el otro, con lo que las posibilidades de que puedan mancomunar esfuerzos, organizarse y juntos joder a todo el mundo de manera más o menos sistemática se reducen a CERO POSIBILIDADES.
Claro, en este punto muchos deben estar celebrando y saliendo a comprar dichos artículos. Pero no, no es tan fácil. Si los HIJOS DE PUTA no lograron desanimarte, para eso están los MUY HIJOS DE PUTA. Y así pasamos al punto referido a...
LOS MUY HIJOS DE PUTA:
La diferencia crucial entre este grupo y el anterior estriba en su alto grado de cohesión. Los muy hijos de puta están tan organizados que en el momento en que les cante el culo envían la muy-hijo-de-puta-señal y el mundo tal como lo conocemos pasaría a ser un basurero radioactivo. Y no exagero. El sentimiento de pertenencia que tienen es tan fuerte, y su diversidad es tanta que hasta se dan el lujo de dividirse y así abarcar todos los ámbitos de la vida. POLÍTICOS, RELIGIOSOS, BANQUEROS, POLICÍAS Y TAXISTAS, por nombrar algunos ejemplos, aúnan fuerzas y no escatiman recursos para, ahora sí, JODERTE DE MANERA SISTEMÁTICA. Comparten códigos indescifrables para el resto de los mortales y se van de campamento una vez por año. Organizan congresos en los cuales se juntan con las sucursales de otros países para intercambiar impresiones, hacer balances de cómo y cuánto jodieron al resto. ¡Y como si esto fuera poco, tienen sindicatos!
Esta gente se reúne a elucubrar sus planes para destruir la vida en la tierra y luego venderte máscaras de oxígeno o protectores solares. Pero no todo son malas noticias sobre este tema, también están las nefastas consecuencias. Quienes intentaron poner fin al reino del mal acabaron o muertos o sin órganos. O peor, uniéndose a ellos. De esto podemos inferir que aún no se conoce manera alguna de sacarlos del medio. Nada detendrá a los MUY HIJOS DE PUTA. Nada, ni Yoda con dos sables láser y un pito de 35 centímetros.
Los MUY HIJOS DE PUTA hablan en código para despistarte.
Yo no pretendo ser pesimista ni arruinarles el domingo pero me parece que una posible solución sería mudarse a Plutón. Pero el pobre Plutón ya tiene sus problemas, pobrecito.
Y con esto me despido. Sé que quedaron por comentar otras dos categorías, pero, seamos sinceros, con esos nombres no vale la pena extenderse demasiado. Limitémonos, entonces, a decir que se parecen bastante a esto:
Híbrido entre "aceptable" y "terriblemente estúpido", tirando
más a "terriblemente estúpido", por supuesto.
Arma de destrucción masiva de HIJOS DE PUTA.Otro de sus puntos débiles vendría a ser el hecho de que, al ser HIJOS DE PUTA, y que no hay nada que se pueda hacer al respecto en este punto, carecen de cualquier tipo de consideración hacia el otro, con lo que las posibilidades de que puedan mancomunar esfuerzos, organizarse y juntos joder a todo el mundo de manera más o menos sistemática se reducen a CERO POSIBILIDADES.
Claro, en este punto muchos deben estar celebrando y saliendo a comprar dichos artículos. Pero no, no es tan fácil. Si los HIJOS DE PUTA no lograron desanimarte, para eso están los MUY HIJOS DE PUTA. Y así pasamos al punto referido a...
LOS MUY HIJOS DE PUTA:
La diferencia crucial entre este grupo y el anterior estriba en su alto grado de cohesión. Los muy hijos de puta están tan organizados que en el momento en que les cante el culo envían la muy-hijo-de-puta-señal y el mundo tal como lo conocemos pasaría a ser un basurero radioactivo. Y no exagero. El sentimiento de pertenencia que tienen es tan fuerte, y su diversidad es tanta que hasta se dan el lujo de dividirse y así abarcar todos los ámbitos de la vida. POLÍTICOS, RELIGIOSOS, BANQUEROS, POLICÍAS Y TAXISTAS, por nombrar algunos ejemplos, aúnan fuerzas y no escatiman recursos para, ahora sí, JODERTE DE MANERA SISTEMÁTICA. Comparten códigos indescifrables para el resto de los mortales y se van de campamento una vez por año. Organizan congresos en los cuales se juntan con las sucursales de otros países para intercambiar impresiones, hacer balances de cómo y cuánto jodieron al resto. ¡Y como si esto fuera poco, tienen sindicatos!
Esta gente se reúne a elucubrar sus planes para destruir la vida en la tierra y luego venderte máscaras de oxígeno o protectores solares. Pero no todo son malas noticias sobre este tema, también están las nefastas consecuencias. Quienes intentaron poner fin al reino del mal acabaron o muertos o sin órganos. O peor, uniéndose a ellos. De esto podemos inferir que aún no se conoce manera alguna de sacarlos del medio. Nada detendrá a los MUY HIJOS DE PUTA. Nada, ni Yoda con dos sables láser y un pito de 35 centímetros.
Yo no pretendo ser pesimista ni arruinarles el domingo pero me parece que una posible solución sería mudarse a Plutón. Pero el pobre Plutón ya tiene sus problemas, pobrecito.
Y con esto me despido. Sé que quedaron por comentar otras dos categorías, pero, seamos sinceros, con esos nombres no vale la pena extenderse demasiado. Limitémonos, entonces, a decir que se parecen bastante a esto:
Híbrido entre "aceptable" y "terriblemente estúpido", tirandomás a "terriblemente estúpido", por supuesto.



