jueves, marzo 24, 2005

Cómo se nota que no quiero escribir...

¡Hola!

A MANERA DE INTRODUCCIÓN

Aunque ninguno de los tres entiende cómo es que los electrones bailan dentro del tubo de rayos catódicos, haciendo que la imagen llegue a esa habitación a modo de living, igual están sentados, absortos, frente a la pantalla. Teleestupidizados, Quique, Sebastián y Aníbal miran la caja, la observan, gesticulan, se indignan, se cagan de risa y manifiestan toda la gama de emociones que la programación ofrece. Quique tiene el control remoto, es decir, la capacidad y/o autoridad tácita de decidir los contenidos, al menos hasta que pase la propaganda. Pero mientras tanto

— ... continuaron en la madrugada de hoy los bombardeos sobre la capital afgana. Se estima que las víctimas alcanzan el número de trescientas cincuenta y seis, sin contar los cuerpos que aún se encuentran bajo los escombros del centro asistencial comunitario de la cruz roja que, según oficiales norteamericanos, funcionaba como cuartel de entrenamiento de los talibán. Ahora vamos a ver las imágenes con el audio de los niños atrapados bajo las ruinas... —informa el enviado especial.

— Propaganda de mierda —dice aníbal—. Sacá esta poronga.

— ... imágenes exclusivas de Crónica TV, el hombre, de unos cincuenta años, manipula el arma. Ya ha amenazado con dispararse si su esposa no vuelve con el automóvil

que se llevó, un Fiat 1500 modelo 1973... —sensacionaliza ahora Crónica TV.

— ¡Riiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnnggggggggggggggg! —interrumpe el teléfono.

— dejá, seguro que es mi vieja —dice Quique ante la intención de Sebastián de levantar el tubo—, y va a empezar a joder.

Habría que entender que la desidia de estos muchachos los conmina a aplastar propiamente el culo en el sillón y no prestar más atención al mundo circundante. Entonces la intención de sebastián de atender el teléfono no fue nada más que un gesto maquinal, puesto que, de estar verdaderamente consciente de su acto, jamás se le hubiese ocurrido perturbar la atmósfera televisiva reinante. Decir que Quique no lo dejó, si no vaya uno a saber que hubiera pasado en lugar de

—¡YA ESTAMOS DE VUELTA CON LA CASA MÁS FAMOSA DEL PAÍS!—grita, insufrible, Soledad Silveyra.

—¡Ya está! —dice Quique, levantándose de repente y sonriendo malicioso.

A esta altura es necesario mencionar el hecho de que, no obstante ser tres adictos —por opción o descarte, poco importa— a la tele, eso no les impide tener cierta mirada crítica sobre lo que ven. O dicho de otra manera, son bastante pelotudos pero, eso sí, Gran hermano no les gusta una mierda.

Claro, gran hermano no les gusta y el hecho de verlo religiosamente en todas sus variantes —debate, resumen diario, etcétera— no tiene por otro objeto el de elucubrar la manera de sacarlo del aire.

—¡Ya está! —repite Quique.

— Dale, hablá —dice Aníbal.

—Bueno, pero en la pausa —conviene Sebastián, prendiendo un cigarrillo.


¡Chau!



domingo, marzo 13, 2005

Realmente no vale la pena leer esto. En serio.

¿Quién dijo qué cosa? ¿Importa? ¿Realmente importa? ¿Es bueno esto que estoy haciendo ahora, esta cosa de dejar fluir los deditos sobre el teclado en un acto más bien estúpido y sin sentido? Retrotraerse. “No mire a los costados, mucho menos para atrás, y despreocúpese...” ¡Já! Muy bien. Muy, pero muy bien. Están realmente muy bien estos ambages pelotudos. De todas formas, no sirve analizar acá eso de la sublimación y demás aspectos del llamado “acto creativo” puesto que, para empezar, esto no quiere serlo, y aunque quisiera, se quedaría a mitad de camino fumándose un pucho, tomando algo fresquito y tal vez mirando los colores del cielo de la tarde.
Tampoco quiero “hacer negocios con mis sentimientos”, ni formatearle el cerebro a la gente, ni que me lo formateen a mí. Bueno, al menos no siendo yo consciente de ello, ¿no? En fin. más de lo mismo. La vida misma. Alguna vez una persona dijo que tenía una personalidad melancólica. Omitiendo la poquísima idoneidad de dicha persona en materia psicoanalítica (perdón, pero está sonando “Turkish song of the damned”, de los Pogues, y quiero decirlo), debo reconocer que algunos resabios de esa melancolía que se me achaca aún están dando vueltas. Un cago de risa, como quien dice (acá iría cara de). Y ahora es conveniente volver al principio de esta pseudo disertación sobre nada en especial y preguntar: “quién dijo qué cosa? importa?”
Nada más lejos de la realidad y nada más cerca de los pensamientos. Pero bueno, todos-somos-clientes, y vamos revolviendo las estanterías del bazar conformando un tráfago uniforme y bien peinado. A no confundir, que no soy un pesimista. Por suerte algunos se encaraman en su propio jueguito y señalan y se ríen de la idiotez cotidiana. Y eso es lo que rescato, personitas que van ajenas (ojo, ajenas, aquí, no significa una postura anti-prolijidad comprada en la Bond Street)... yo sé de unas cuantas de estas personitas, y algún día lo sabrán de mi boca o les compraré un helado. Y sí, van ajenas. Ajeno no es indiferente. Vamos, que no debe ser muy feliz vivir en una burbuja.
“Tengo tantas falsas frases de amor”. La frase no es mía pero la adopto. No es frialdad ni cinismo, sino la más pura sinceridad. Cada-cual-siente-como-mejor-puede y ESO ES LO VERDADERO. Me niego a acordarme del amor los 14 de febrero. Sin corazón no podemos vivir y tampoco sin cerebro, y los cerebros pueden crear metáforas más lindas, ¿o no?

EN ESTE MOMENTO VOY A LA COCINA A CALENTAR CAFÉ (EN ESTE DEPARTAMENTO NO TENGO MICROONDAS Y NO APRENDÍ A ENCENDER LA ESTUFA)

...

VOLVÍ.

No entiendo a la gente que toma café sin azúcar (y no, no hablo del que le dan a quienes se han enborrachado. en ese caso pido una ducha fría, por favor). ni siquiera edulcorante. no lo entiendo. Pero bueno, hay quienes no entienden por qué uso casi únicamente medias negras de vestir.

Y la risa desencajada te la regalo. Ya no me interesan esas competencias por ver quién roba las voluntades, quién se ríe de quién. ¿Qué merito puede haber en lastimar a quién deberías acariciar?
A ver si nos dejamos de joder un poco. La unidireccionalidad no es para nada sana y termina siendo -de hecho lo es- una especie de masturbación mental. No sonreír ni babearse con la serie de la tele no es ser amargado. Y las personas a las que hice referencia más arriba lo saben muy bien. Cruzados cruzándose a contramano. Y bué... el año pasado me dí cuenta de que casi todas mis historias terminaban con alguien limpiando una mancha que no se quita o sonriendo. Esta termina con una sonrisa y una mancha de café en la camiseta.

martes, marzo 08, 2005

Soy feliz

Ay, pero qué lindo vivir solito, qué lindo poder ir a la cocina en calzones -cuando no directamente en pelotas- a calentar algo de café, qué lindo

poder encender las luces, la tele o poner música a cualquier hora cuando me da un ataque de insomnio sin sentir culpa, qué lindo

saber que cuando me golpeo el dedo chiquito del pie derecho no es sólo por no contradecir la regla universal de que cuanto menos ruido quieras

hacer es justamente cuando se entera hasta el vecino que te morfaste la pata de la silla, qué lindo saber que si me pasa eso es pura y exclusivamente

debido a mi torpeza, qué lindo ser torpe y que no haya nadie para atestiguarlo ni regodearse en mi infortunio cuando te acordás del Padre, el Hijo, el Espíritu Santo, todos los olímpicos y algún que otro dios pagano mientras te agarrás la zona afectada y la soplás creyendo que eso va a curar la fisura de dedito chiquito.

Las ventajas de ser responsable cuando uno tiene síndrome de peter pan sin mencionar, obviamente, un evidente desorden alimenticio. Y bué, ¿qué se le va a hacer? Como para traer visitas a casa, ¿querés un café?, ay, dale, ¿tenés edulcorante?, sí, voy, me fijo y advierto que café hay, pero caducó hace una semana, me hago el boludo y arriesgo un tímido ¿no querés un té?, o mejor, ¿vamos a tomar algo por ahí?, mirá qué lindo día, ah, ¿llueve?, bueno, qué cagada, ¿ya te vas?, te bajo a abrir, ¿cómo que preferís saltar por la ventana? Ahora me pregunto, ¿pará qué mierda me gasté en limpiar, eh? ¿Para qué carajo me tomé la molestia de esconder los platos sucios dentro del horno, decíme un poco? Soy caradura y voy a decirlo así como viene: la gente no me entiende. Y mirá que trato y trato pero nada, che. Nada. En fin.

Ahora me acuerdo vagamente de un concepto inveterado: la higiene personal. Y bueno, a bañarse. Abro la ducha y espero que comience a salir el agua caliente. Pasan los minutos, me fumo cuatro cigarrillos, me cago de risa con la "Barcelona" (ay, qué progre soy, qué irónico) y nada, el agua-sigue-saliendo-fría-me-cago-en-la-reconcha-de-la-lora. Viene a mi mente la imagen de un artefacto que un poeta una vez situó junto a la Biblia, el calefón. Claro, qué pelotudo, no prendí el calefón, seré marmota. Voy, abro el paso de gas confiadísimo en la correctitud de las instalaciones y acerco un fósforo encendido y me como una llamarada (acompañada por un onomatopéyico "pum") en la cara que tiembla Swartzzenegger, o como mierda se escriba. Pero la puta madre, pienso, todo cagado y preocupado a ver si se me quemó el pelo con el flequillo que tan lindo me quedaba. Claro, soy un boludo, ¿cómo mierda no va a hacer llamarada si había dejado el agua del bidet corriendo? (Nótese que soy bastante infradotado pero el bidet abierto indica que me limpio el culito.) En fin, cierro el agua del bidet y me dirijo nuevamente a encender el calefón, pero esta vez tomando recaudos tales como envolverme en un toallón húmedo (decíme un poquito, alejandrito de mi vida, ¿con qué carajo te vas a secar después?) y haber confeccionado un artilugio en el cual pongo el fóforo encendedido en el extremo del palo de escoba. Ya está, calefón 1 - alejandro 1, hay que ser justos. Igual, al final no me bañe, me dio mucho miedo acordarme de la psicopateada telefónica de una señorita que quería venderme una cobertura médica con el siguiente slogan: "Pero si vivís solo no podés no tener nuestra cobertura... ¿Y si te resbalás en la bañera?". Así no puedo, macho. Me voy a leer un libro y le pondré cinta scotch en la punta a las hojas, no vaya a ser que me corte las venas. Por las dudas leo algo divertido.

Bueno, me aburrí, no sé, un besito.

PD: volví, se largó a llover muy fuerte y tengo miedo, ¿quién me acompaña?

lunes, marzo 07, 2005

No tienen nombre

Buenos Aires, diciembre de 1999

Cómo expresar lo que siento sin ser del todo explícito pero al miswmo tiempo sin reticencias ni rodeos. Cómo decirte que valoro cada segundo, cada respiro y cada acto tuyo mucho más que lo que me adjudico, arbitrariamente, como mi vida, que no es más que una sucesión infructuosa de acciones, de situaciones que no convergen en nada y que nunca serían siquiera eso si no fuera por tu presencia, por tu búsqueda ingenua. Tantos años obcecado, tantos instantes que el correr obstinado de aquel déspota inexorable que se llama tiempo escamotea y vuelve recuerdos, imágenes irremisiblemente perdidas. Cómo decirte que la idea de que algún día, injustamente, te vayas antes que yo corroe despacio, en un movimiento infame, mi insomnio, mi vigilia y hasta mi sueño, cómo decirte que prefiero morir antes que verte ir. Puedo escribir una extensa invectiva contra mi ser, y jamás será una catarsis, jamás lograré redimirme de toda la MIERDA que acarreo desde siempre, de todo el conjunto de cosas que no me pertenece y que deseo desarraigar y devolverte porque sé que no lo merezco. Tu cara siempre en cada uno de mis pensamientos y sin embargo te tengo ahí, al lado. Volver el tiempo atrás (borrón y cuenta nueva, que le dicen) y no soltarte, colgarme de tu cuello y no soltarte y llegar al día de hoy y no tener que arrepentirme de haber sido lo que comúnmente se denomina una MIERDA, comprender que la culpa que hoy siento reside en razones inequívocas, hacerte comprender que si muero es porque mis errores se pagan con la vida, y que no puedo estar más de acuerdo con ese veredicto, designio de una consciencia tardía. Decirte cualquier cosa sería solamente intentar justificar la facultad del habla, y no pretender abordar, siquiera tangencialmente, lo que en verdad siento. Por lo tanto nunca vas a leer esto que hoy escribo en un intersticio de sinceridad. Vos no tenés la culpa de que prefiera aislarme, no tenés la culpa de haber soportado tantos años junto a una persona con miedos, a una persona con miedo a la vida.

Buenos Aires, enero de 2000

... la indiferencia del mundo, que es sordo y es mudo recién sentirás, recuerdo ahora. Y sin embargo, mientras observo el decurso de la vida a través de la ventana, voy comprendiendo, voy asimilando la decisión ineluctable que no me redimirá. Buscar ser una persona casi tranquila, casi sin miedos ni obsesiones, resulta muy difícil puesto que la costumbre me convirtió en cobarde, en ejecutante de rituales vanos pero necesarios si pretendo seguir un día más, si pretendo encontrar un día más. Pero llegar a ser esa persona, esa forma de continuar, significaría, en mi caso, pretender, un admitir cuán solo me siento y un reprimir el orgullo enconado que me hundió lentamente detrás de unas cortinas opacas.

Las personas van y vienen por la calle, atareadas, compenetradas, ensambladas a la maquinaria, abstraídas en sí mismas, vivas, muertas, algo entre estas dos condiciones, etcétera, y yo sigo hostigándome, sabiendo que ya no puedo salir porque tengo demasiado miedo, porque ahora sé que lo que pesa en mi mano es frío y duro. Qué más podría hacer una persona como yo sino intentar esta especie de fuga, aunque sepa –y sea acaso esta una de mis pocas certezas- que todavía hay personas, (sobre todo vos) que se preocupan por mí, por mi salud, por mi integridad. Soy débil y lo sé y no puedo hacer frente a todo eso que me acomete constantemente.

Juego ahora con eso que pesa en mi mano y es frío, juego blandiéndolo en torno a mi cabeza, juego a ser valiente y considerado por única vez, juego a apretar el gatillo y vos corres hacia aquí gritando y presa del pánico y me observas muerto junto a la cama, y caemos muertos junto a la cama. No hay más culpables que yo. Punto.

Bueno, esto es un texto que formaba parte de otro algo más largo. Qué sé yo, boludeces de juventud. Mejor un poco de circo, me voy a ver la tele.

domingo, marzo 06, 2005

Feliz domingo para la juventud o cómo me quedé con ganas de seguir boludeando

Claro, el pibe está aburrido y no se le ocurre mejor cosa que ponerse a escribir boludeces acá. Al menos tendré un gesto de decencia y les diré que esto que ahora escribo no estará ligado a ningún tema o premisa; quiero decir, va a ser como ponerle el shuffle al winamp...

D:\emepetres\Desmond Dekker - Rude boy train.mp3

Bien. Domingo. Hace varios años quizás estuviera volviendo de la cancha, alegre o triste, consternado por la posición del equipo de mis amores en la tabla. Ahora no. Sólo me queda esperar el mundial o la copa América y aprovechar la promoción de la mastercard® para adquirir la camiseta de la selección o ser el argentino acérrimo con gorro, bandera y vincha. No sé, andá a saber. ¿Cómo va el ciclón? Lo últimos informes indican que le gano 3 a 0 a Boca, pero creo que fue hace una semana o algo así.

D:\emepetres\The Kinks - Everybody's Gonna Be Happy.mp3

Mal. Domingo. Las pastas o el asado. No tuve nada de eso. Llegué después de la hora de comer y tuve que hacer furtivamente unos patys y dejar todo como lo encontré: limpio. Yo no sé si lo mío es un despiste que pueda resultar acaso simpático o una frontal estupidez que me lleva a dejar el cenicero en la heladera u olvidarme un a pizza 3 días en el horno. Y después me quejo que no como y me indigno si un señor de traje mira ofendido a otro lado si el chico del subte reparte estampitas. Esto-no-tiene-gollete.

D:\emepetres\Madness - Rise & Fall - 02 - Tomorrow's just another day.mp3

Mañana es sólo otro día. Lunes, a ver si encaramos el comienzo de la semana con una sonrisa y el culo apretado por si alguien te quiere tocar. Y ni hablar si alguien quiere ir un poco más dentro. Pero bueno, cada culo es una bicicleta y no voy a erigirme en autoridad para andar señalando el correcto uso de cada ojete, ¿no les parece? De última manden fotos, qué sé yo, ¿o para qué tienen fotolog? 16 contactos en línea sobre un total de 90 y nada interesante para comentar, no mucho más para decirnos, me pregunto si ellos pensarán lo mismo, pero esta voy a ser optimista y pensaré que ellos le dan un uso algo mñas productivo a este avance del progreso en materia de comunicación. Me pongo en "salí a comer" y voy a revisar, otra vez furtivamente, si hay algo pa picar.

D:\emepetres\Pulp - Disco 2000 (Single Version).mp3

Hoy no hago reir a nadie. Quería ver "Los simpsons" pero las teles ya están ocupadas, así que se joden porque sigo con esto. Ahora me acuerdo de la historia de Pedrito Necrilli, que se divertía apuntando a la gente con su dedo índice y amartillar con el pulgar su mano-arma y matar a sus compañeritos del colegio, sus padres, el almacenero, la vecinita de enfrente, a todos. Todo muy lindo hasta que quiso hacer la prueba consigo mismo y s e dio cuenta de que ya no funcionaba. Apretó el gatillo varias veces pero su cabecita seguía intacta. Decidió hacer girar unas veces el dedo que tenía apoyado en la sien y se fue a jugar a la plaza. Se lastimó la rodilla pero ese dolorcito era real.

D:\emepetres\Boomtown Rats - Diamond Smiles.mp3

Y sonrió. Chau.

Feliz domingo para la juventud

Hoy se descansa, ¿sabían? Así que, y únicamente porque los quiero mucho, les dejo una canción...

The Jam - In the crowd

When I'm in the crowd, I don't see anything
My mind goes a blank, in the humid sunshine
when I'm in the crowd I don't see anything
I fall into a trance, at the supermarket
the noise flows me along, as I catch falling cans
of baked beans on toast, technology is the most.

and everyone seems just like me,
they struggle hard to set themselves free
and their waiting for the change

When I'm in the crowd, I can't remember my name
and my only link is a pint of Wall's ice cream
when I'm in the crowd - I don't see anything

Sometimes I think that it's a plot,
an equilibrium melting pot
The government sponsors underhand
When I'm in the crowd...

And everyone seems that they're acting a dream
'cause they're just not thinking about each other
and they're taking orders, which are media spawned
and they should know better, now you have been warned
and don't forget you saw it here first
When I'm in the crowd...

And life just simply moves along
in simple houses, simple jobs
and no ones wanting for the change
When I'm in the crowd...

Y acordate que, si llevás sweater al hombro, por favor, pero POR FAVOR, el nudo no muy ajustado, que para ahorcarte tenés la corbata el resto de la semana.

miércoles, marzo 02, 2005

Historia de los 4 panchos

Antes que nada, situémonos en un campo de común entendimiento, ¿dale?
Dice el argot callejero de los últimos años 90: Pancho: persona anodina, inoperante, inútil, tarado, imbécil de mierda y la reputísima madre que lo reparió... Un poquito fuerte, ¿no? Bueno, pero a no desesperar que por otro lado tenemos que pancho cuenta con una acepción aún más
vieja y por lo tanto más válida (porque lo viejo es mejor): persona tranquila, despreocupada. Me valdré de esta última definición para trazar la semblanza de estos 4 personajes.
Toda sociedad que se precie ha asentado sus bases sobre un mito fundante. Tenemos así que Rómulo y Remo se mamaron una loba, eructaron y salió Roma; o Buenos Aires, sin ir más lejos, cuyo fundador, Pedro de Mendoza, recuperó su virilidad con una prominente erección al bajar del barco y así lo recordamos con el obelisco cada vez que pasamos por Corrientesy 9 de julio... Si entendemos la sociedad como una estructura orgánica cuyas partes se ven supeditadas al todo, es decir, cada cual agacha la cabeza, va a laburar y paga la luz, el gas, etcétera, entonces podremos comprender mejor el funcionamiento de esta pequeña sociedad llamado los 4 panchos. Dejando de lado toda explicación pseudointelectual al respecto, son 4 terribles pelotudos con menos autoridad que el dueño del perro que no se quiere bajar de la cama.
Cuenta la leyenda que se conocieron en Camboriú en el año 1997 cuando los argentinos teníamos la pija más grande que cualquiera, mientras paseaban por la playa en zunga (sí, ellos impusieron esa moda), tomaban una quilmes (porque Brasil será Brasil, pero la cerveza es argentina, mierda, carajo) y miraban culos a lo loco. Los hechos concretos señalan que mastercard y trenloco se habían cruzado en un balneario de la costa bonaerense, que luego el jamaikino invitó a cenar a mastercard a un restaurante de comida étnica y que al final de todo se les unió pool, quien escapaba de unos mafiosos al robarles millones de dolares y haberse apretado a la hija del Don (qué guacho pija, ¿no creen?). Los tres compañeros lo ayudaron a zafar
de la vendetta disfrazándolo de empanada de "Sólo empanadas" y lo mandaron a bailar entre los coches detenidos por el semáforo. Sí, zafó de una buena cagada a trompadas, pero igual los otros guachos no le dijeron que ya se habían ido los mafiosos y se cagaron de risa haciéndolo bailar 7 horas. ¡Pobre, terminó con unos cayos en las patas que dios me libre!
En agradecimiento por la ayuda, y siendo consciente de que no estaría seguro por mucho tiempo en la Argentina, pool les propuso escaparse con ese dinero y así comenzaron a recorrer el mundo los 4 juntitos como buenos amiguitos que se quieren mucho y se cuidan cuando alguno se resfría por haberse levantado a mear a las 2 de la mañana descalzo con lo frío que es el piso del baño, pero por favor, ¿no hay loza radiante en este hotel piojoso? Y así fue cómo este viaje los llevó a los lugares más recónditos del orbe. Conocerion el lujo de los mejores hoteles, el frío de los galpones más sucios, se codearon con el jet set y alternaron con fundamentalistas árabes, se garcharon a todo tipo de minas y se comenta, y esto off the record, ¿eh?, que después me tiran la bronca a mí, que hubo uno de los 4 panchos que comió carne por popa, a ver si adivinan quién fue... Y bueno, che, no sé qué más decir... ah, sí, sacaron muchas fotos y pueden verlas en www.fotolog.net/4panchos. Chau. Ah, gracias a lulila que me obligó a escribir.

Pido perdón por cualquier aberración aquí expuesta.