viernes, septiembre 16, 2005

usted vuelve para irse

No voy a disculparme por el atraso o directamente la nula actualización del blog básicamente porque sé que no les importa una mierda si esto tiene post nuevo o no. Contrariamente a lo que algunos/as ilusos/as podrían suponer, no tengo gran cosa que contarles. Podrían enumerarse varias conjeturas acerca de por qué el usted® no actualiza, ¿le habrá pasado algo?, ¿se cansó?, ¿se casó?, ¿nos tuvo en vilo tanto tiempo por estar trabajando en su obra magna para deleitarnos y embelesarnos con su prosa aguda? La verdad es que NO. Mi vida fue -y es- la misma de siempre con la única diferencia de que no posteé un carajo y de que momentáneamente estoy viviendo otra vez con mis amados padres. Y aquí podría desprenderse el tema que ahora nos atañe: la convivencia con los padres a los 27 añitos, pero nuevamente están equivocados porque no pienso hablar del asunto.
Sinceramente no se me ocurre una mierda para contar y eso me lleva a un dilema al que, exagerando y siendo completamente estúpido e ignorante, podría cataliogar de existencial, y que es el siguiente: por un lado, el hecho de no ocurrírseme nada para escribir debería preocupar a una persona que, como yo, gusta de deslizar los deditos por el teclado de la compu. Debería preocuparme porque, se supone, esto es un lugar donde vuelco palabritas para que alguien -o algunos, seamos optimistas- lo lea. Por lo tanto, siguiendo un razonamiento nada que leer-nadie quien lea, este blog se quedaría eventualmente vacío de lectores. Pero por otro lado, siendo esto gratuito y que lo hago sin fines de lucro más que alguna que otra lisonja tan apreciada por mi ego, no debería angustiarme mi bloqueo. Es por esto que:
a) seguiré desvariando por unos minutos más mientras me tomo una cervecita.
y
b) prestaré más atención a los simpsons en la tele.

Bueno, los quiero mucho.
Chau.